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Europa Laica recuerda que nadie está obligado a responder en el impreso de matricula sobre sus creencias.
Tras la apertura del periodo de matriculación del alumnado para el curso 2009-2010, Europa Laica ha iniciado una campaña en la que reclama a los poderes públicos que la enseñanza de la moral y doctrina católica y de otras religiones no se imparta en las escuelas, y que éstas no estén condicionadas por imposiciones de carácter religioso que vulneran principios constitucionales.
En esta campaña, esta asociación estatal hace las siguientes recomendaciones
dirigidas a los centros escolares y a las familias:
- Nadie está obligado a responder en el impreso de la matricula
si desea o no que a su hijo o hija se le imparta religión. En
caso de no responder a la pregunta de dicho impreso, por defecto, el centro
escolar está obligado a que no se le matricule en religión.
Europa Laica considera que tal consulta vulnera el artículo 16.2 de la
Constitución española, que dice “nadie podrá ser obligado
a declarar sobre su ideología, religión o creencias”. En consecuencia,
esta asociación cree que la religión debe salir de los centros
escolares.
- Ningún alumno o alumna está obligado a asistir a clase
de religión en cualquier centro público o privado del
estado español. Por lo tanto, cualquier maniobra del centro que entrañe
imposición o amenazas más o menos veladas, estigmatización
o segregación, supone una vulneración de los derechos básicos
de ciudadanía, actos que, en algunos casos, podrían ser constitutivos
de delito. Además, un alumno en cualquier momento del curso puede decidir
no asistir a religión, sin que esto deba suponerle ningún problema.
- Impartir religión en los centros de enseñanza en ningún
caso supondrá segregación, discriminación o falta de atención
del alumnado que no asista a clase de religión. Los centros tienen el
deber de organizar los horarios lectivos priorizando las áreas comunes,
sin que, en su caso, la religión interrumpa el normal funcionamiento
de los centros, al ser una materia voluntaria y no formar parte del currículo
general. Por todo ello, no debe disponer de departamento o equipararse organizativamente
a otra área común.
Europa Laica recibe habitualmente denuncias sobre la deficiente interpretación
que hacen algunos centros de enseñanza y algunas consejerías de
Educación sobre la actual legislación en materia de libertad de
conciencia y libertad religiosa, y que se traduce en la estigmatización
y segregación de una parte del alumnado por sus convicciones y creencias
religiosas o no religiosas. Europa Laica califica estos hechos como muy graves
al ser niñas, niños y adolescentes, es decir, menores de edad,
quienes los padecen.
Esta asociación propone que el gobierno incorpore en la ley de Libertad
de Conciencia que prepara el Gobierno para presentar en el Parlamento antes
de fin de año, que los poderes públicos velen por la laicidad
de las enseñanzas impartidas en los itinerarios oficiales, dentro de
los centros educativos de titularidad pública y de los privados sostenidos
con fondos públicos, con el fin de evitar cualquier interferencia en
los objetivos educativos de convicciones particulares religiosas, filosóficas
o ideológicas.
Europa Laica también quiere que el Estado no subvencione, en ningún
caso, centros educativos con ideario propio de carácter religioso o no
religioso, y que los centros con ideario propio sean sostenidos con sus propios
medios.
Madrid, 23 de junio de 2009